jueves, 8 de mayo de 2014

El mango y la azada

Hace unos días terminé de leer de nuevo el libro "Los creadores de Dios" de Frank Herbert.
Uno de los puntos que trata el autor, a través del protagonista, es el estado de colaboración social del mango y la azada.
Dicho estado, según el ejemplo, consiste en:
- un pueblo sabe fabricar mangos
- un pueblo sabe fabricar azadas (la pieza de metal)
- los 2 pueblos necesitan azadas para sobrevivir
- los dos pueblos viven sin atacarse mutuamente para evitar una situación en la que no puedan tener azadas

Generalizando, extrapolamos una teoría de convivencia tal que:
- habiendo 'n' partes interesadas en solucionar un problema
- teniendo cada una de las 'n' partes interesadas una parte de la solución
--> las 'n' partes colaboran para obtener la solución al problema, respetándose mutuamente, llegando a un compromiso mutuo de colaboración pudiendo no ser 100% satisfactorio pero sí en gran medida

En el libro Lewis Orne utiliza esta teoría para solucionar el problema de la aparición de la guerra entre los mundos humanos y no humanos de la Liga Galáctica

Partiendo de esta idea, quiero haceros reflexionar acerca de esta teoría y aplicarla a otras situaciones que no involucran al ser humano como sociedad:

Distribución de la energía en un sistema
Cuando estudié termodinámica, un comportamiento que me pareció curioso es que:
al aplicar energía a un material, ésta se distribuye uniformemente en toda la extensión posible de material.
Es decir: si aplicamos calor a una barra de metal, el calor tiende a calentar el máximo posible de metal antes de acumularse

En física se estudia el comportamiento de las fuerzas al interactuar 2 o más objetos.
Mi ejemplo preferido es el Péndulo de Newton

Ósmosis
Al haber 2 entornos de solvente con diferentes concentraciones de soluto (separados por una membrana semipermeable), el solvente fluirá del lado de menor concentración a la de mayor para encontrar un equilibrio.
NOTA: vemos un claro ejemplo en el comportamiento de las células, la membrana de lípidos de las mismas y el entorno líquido en el que residen

Órbitas celeste
La gravedad atrae las diferentes masas entre si.
Si las sucesivas órbitas entre las masas no derivan en una colisión, se establecerá un sistema equilibrado (en la mayoría de casos) de órbita entre las masas

Viendo estos ejemplos, podemos ver que el 'problema' es un "exceso de..."
- Exceso de calor
- Exceso de fuerza
- Exceso de soluto
- Exceso de gravedad

La solución es el equilibrio entre las partes.

Con esta reflexión vemos que la naturaleza tiende (aunque no siempre consigue) a un estado de equilibrio entre las diferentes partes implicadas en un entorno.

Por tanto, podemos concluir que al buscar una solución a un problema, es recomendable buscar una situación de equilibrio entre las partes para obtener el máximo beneficio en el resultado final (y evitar colisiones entre las partes).

Como ejercicio mental: analizad algún aspecto de vosotros mismos y ved si está equilibrado y, en caso contrario, buscad una solución que permita este estado de equilibrio




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